Con la seguridad no se debe improvisar

En “El desafío para mejorar la seguridad pública” su autor Oscar Martínez establece que “La suprema importancia de la Seguridad Pública no se niega en ningún ámbito.” 

Como dice este mismo documento, el objetivo de la seguridad pública es mantener el orden, proteger la integridad física y bienes de las personas, prevenir delitos e infracciones y auxiliar a la población en casos de siniestros y desastres.

Si lo vemos a gran escala el fin último de la seguridad, especialmente hablando en el ámbito local, es el hecho de que las personas puedan tener mejor calidad de vida; lo que la convierte en factor importante para el Bien Común.

Muchas de las veces caemos en el error de pensar que la seguridad es un concepto simple, un eje o tema aislado, cuando en realidad es mucho más complejo. Para empezar podríamos desglosar una larga lista de temas que se ven impactados por el buen o mal manejo de la seguridad pública como, por ejemplo, la cantidad de inversión que se pueda atraer muchas veces se ve afectada por los altos índices delictivos que pueda llegar a tener una ciudad.

Expertos en el tema han identificado por lo menos dos aspectos relevantes que se deben tomar en consideración cuando se trata de establecer estrategias de abordaje para la seguridad en cualquier estado o ciudad.
En primer lugar, “…la Seguridad Pública no puede permitir improvisaciones. Debe dejarse la responsabilidad a profesionales”. Y En segundo lugar, no se puede atacar los problemas derivados de la falta de seguridad sin un buen planeamiento anticipado.

Desde mi recorrido previo a la presidencia municipal, me queda claro que si bien debemos atender las tareas mínimas obligadas en la Dirección de Seguridad Pública, como equipamiento, herramientas, capacitación etc. también debemos dejar atrás prácticas obsoletas y, más bien, ver hacia el futuro; trayendo mejores prácticas a nuestras ciudades. Una de éstas es acrecentar el aspecto humano del servicio de policía que promueven modelos como el de Justicia Cívica.

La Justicia Cívica “…permite atender de manera rápida y ágil los conflictos entre ciudadanos derivados de la convivencia cotidiana, evita que éstos escalen y facilita su resolución pacífica. Funge como política pública de prevención del delito, pues evita que los conflictos deriven en conductas violentas o delictivas, fomentando la cultura de la paz.” (Modelo Nacional de Policía). 

Para el ciudadano la Justicia Cívica logra mejorar la convivencia que tiene su comunidad y la percepción en el orden público.

En Delicias haremos lo que nos toca hacer e iremos un paso más allá. Primero con respecto a lo que nos toca, tal y como pasó en la reunión que tuvimos con el Secretario Adjunto de Sistema Nacional y con el Secretariado Nacional de Seguridad Pública, gestionaremos más recursos para capacitación, reforzamiento y mejoramiento de infraestructura de la Dirección de Seguridad Pública; así como para elaborar proyectos que permitan obtener mejores resultados en materia de prevención y combate de robo a casa habitación.

El siguiente paso es llevar a cabo mecanismos de Justicia Cívica, por lo que ya estamos trabajando con personal de Seguridad Pública de Delicias y de la Dirección de Vialidad capitalina, para conocer cómo han venido implementando este modelo desde 2019 y llevarlo de mejor manera en nuestro municipio. 

Hoy más que nunca debemos acercar a la gente, generando una mejor relación entre el ciudadano y su policía, haciendo crecer la confianza que ambos se merecen para poder vivir cada día mejor. Pero en este, como en muchos otros aspectos, debemos acercarnos y respaldarnos de modelos e instituciones que hayan tenido buenos resultados; porque en un tema tan trascendente como la seguridad de nuestra gente no podemos venir a improvisar.

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