Hagamos con la inversión extranjera un círculo virtuoso
En su estudio “La inversión extranjera directa y el crecimiento en los países en desarrollo”, los economistas Kareem Martin y Nlandu Mamingi hacen referencia a la gran necesidad que países como México tienen de implementar políticas “…que promuevan la innovación, la mayor productividad, la competitividad y la inversión”.
En el caso de la inversión, los últimos años, la inversión extranjera “…ha sido fundamental para facilitar el crecimiento y la transformación económica en los países en desarrollo…”. Sin embargo, sigue existiendo una especie de tabú cuando escuchamos la palabra “extranjera” dado que muchas veces percibimos a lo que no es de nuestro propio país como amenaza y, por si fuera poco, todos los días en la mañanera recibimos, de Palacio Nacional un discurso que alimenta este sentimiento de amenaza y refuerza el aislamiento.
A pesar de lo anterior yo, como muchos otros que sí queremos que nuestras ciudades, estados y país crezca, vemos a la inversión extranjera más como un círculo virtuoso que nos ayuda a crecer a todos. Pues es equivocado pensar que sólo beneficia a las empresas de otros países, sus dueños y directivos. Más bien es un “…vehículo esencial para la transferencia de tecnología de los países desarrollados a los países en desarrollo, estimula la inversión de capital LOCAL y facilita la mejora de capital humano, aumentando el nivel de conocimiento mediante capacitación y adquisición de nuevas y mejores competencias para las personas e instituciones de los países receptores”; todo esto además de ser un complemento esencial para la inversión privada nacional.
Por la importancia del tema la semana pasada compartimos con empresarios y representantes de cámaras, algunas de las estrategias que traemos en el Instituto de Desarrollo Económico y Agropecuario de Delicias (IDEA) para impulsar a Delicias y la región centro-sur.
Las estrategias, asesoradas por despachos de prestigio nacional e internacional, se centran en profesionalizar nuestra búsqueda de inversión a través de una Oficina de Atracción de Inversiones y herramientas y material profesional que nos permita mostrar al mundo qué hay en nuestros municipios, lo trabajadora que es nuestra gente y qué ventajas competitivas tenemos como región para que cada vez más empresas quieran establecerse en esta bendita tierra.
Para esto también se pretende contar con la infraestructura industrial, como los parques y naves industriales, que nos posicionará y nos hará crecer todavía más.
Pero, para poder hacerlo, es necesario que nosotros mismos conozcamos a fondo la realidad de nuestras ciudades por lo que además, en conjunto con organismos como el CODER, asesorado por despachos especialistas, se están generando estudios que nos permitirán saber las expectativas, realidades y oportunidades tanto de las empresas, como de los trabajadores de toda nuestra región.
Como lo mencioné al inicio, debemos comenzar a ver la inversión extranjera como lo que es: un círculo virtuoso que nos ayuda a crecer a todos, incluyendo a nuestras empresas y negocios locales y por encima de todo a nuestra gente.